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martes, 10 de mayo de 2011

Capítulo 7 ¿Qué convierte una acción en buena?

Entramos en el penúltimo capítulo.

Está claro que, lo que de verdad queremos es el bien; está claro que "lo bueno" dice, primariamente, "hacer justicia a la realidad", siendo la primera realidad la que hemos de hacer justicia, las personas.

Ahora bien, hacer justicia a la realidad apela a la realidad y a la conciencia. Esta es la clave que se tratará en este capítulo. No hablamos de "valores", sino de acciones buenas: de acierto y de virtud. Todo lo que hemos dicho del valor tan sólo se refiere a nuestra captación del valor de la realidad y por tanto de nuestra sensibilidad en orden a "hacerle justicia". Creo que este punto es importante. La ética es, sobre todo, ética de la virtud. La virtud que hemos estudiado en este texto de modo directo es la justicia, indirectamente, la prudencia -la que estamos tratando ahora-; en los primeros capítulos fue la templanza y al fortaleza.

Tal vez se comprenda por qué, en el fondo, la educación en valores tiene limitaciones, puesto que no convierte las acciones en buenas... los valores no son acciones, sino apreciaciones de la realidad, ser capaz de captar en qué consiste hacer justicia a la realidad, pero aún ha de "hacerse".

Un cordial saludo

martes, 12 de abril de 2011

Capítulo 6: ¿Hay que seguir siempre la conciencia?

Seguimos con nuestros argumentos éticos para "animar" estos días. La pregunta que se plantea parece tener una solución sencilla: SI. Sin embargo, no será una respuesta completa si no se clarifica qué es la conciencia.

Os planteo que desarrolléis los argumentos por los que la sentencia puede conducir a error, por qué no es suficiente, por qué puede llevar a actuar injustamente. Tal vez a alguno este problema le resulte insólito ¿Acaso no hay que seguir la propia conciencia? Pero ¿Qué es la conciencia? ¿Qué es la "buena voluntad"? ¿Basta decir que tengo buena voluntad para acertar? ¿Es lo mismo que no me dejen actuar en conciencia a que me obliguen a actuar contra la propia conciencia? ¿Actuaba Hitler según su conciencia? La dificultad conduce a la solución: como siempre, al principio de solución, porque siguen quedando puertas abiertas.

viernes, 1 de abril de 2011

Capítulo 4 LA JUSTICIA

se inicia de modo "provocativo": "hablar de valoraciones de la realidad es un problema".
1. Porque dificulta el diálogo
2. Porque es dogmático
3. Porque, al fin y al cabo, es una cuestión de palabras.
Cada una de estas objeciones tiene argumentos que conducen a considerar que sólo si hablamos de "valoraciones de la realidad", podemos hablar, podemos aprender, podemos significar. Al fin y al cabo, buscamos "hacer justicia a la realidad"... ahora bien, la realidad primaria a la que debemos hacer justicia es "la realidad de los demás hombres". Pues bien: llamamos justicia a la disposición a someter nuestras actuaciones a esa norma: la realidad de los demás hombres.
Interesante, ¿no?

Entiendo que el resto del capítulo intenta sacar a la luz cómo se ha intentado "hacer justicia" y qué objeciones pueden hacerse a cada uno de los intentos. Como siempre, con afán de dar un paso más en la dilucidación de "qué es lo que realmente queremos", "qué es lo bueno".