Lo más interesante es que Spaemann se plantea las cosas "en serio", por lo que si alguien piensa que el hedonismo es lo correcto, debería serlo "hasta las últimas consecuencias". Pero ¿es esto posible?El siguiente capítulo arranca con una pregunta clave: ¿qué es lo que de verdad y en el fondo queremos? Después de aproximarnos a los primeros intentos de respuesta, concluimos que "lo que deseamos es justamente la realidad".
Si no lo es, en tal caso, no es un buen criterio para decidir "qué es lo que verdaderamente queremos".
Pero bueno, os dejo a vosotros los argumentos y la discusión. Eso sí, sería estupendo ir sacando conclusiones a la luz de los argumentos del texto, intentando ir más allá de lo que se piensa habitualmente.
Partiendo también del hedonismo -ya se ve que da para mucho- es posible caer en al cuenta de que hay una "jerarquía" de "placeres"; también es patente que existe una "jerarquía" en el preferir.Os dejo con los, a mi juicio, seis puntos del capítulo. Espero que todos podáis participar aquí y en el seminario.
Creo que las dos palabras clave son, precisamente esas: preferir -percepción del valor de la realidad- y jerarquía -condición de posibilidad del acto de elejir y de dialogar.
Un cordial saludo