Paso a señalar algunos lugares de interés de este último capítulo.
1. Consta en este capítulo la intimísima relación existente entre el "carácter inmanente del ser vivo" y "el vivir ético", es decir, la relavancia antropológica de esa nota metafísica de todo ser vivo.
2. Realismo ético: libertad con un punto de partida y libertad que configura la propia vida. Estas tesis superan con mucho la propuesta roussoniana relativa a la espontaneidad de la libertad; como también la falacia de la libertad como autonomía, en su referencia al orgien (partimos de algún sitio), y en su referencia al fin (nos dirigimos a la relación interpersonal, a la no-autonomía, a la no-independencia).
3. Responsabilidad, superación de toda frivolidad, necesidad imperiosa de "decidir atendiendo a lo real": "la propia actividad a lo largo del tiempo adopta la forma de destino. Quien no desee esto no podrá actual. Pero esto tampoco le servirá de nada porque la omisión se le convertirá en destino".
4. Las cosas más relevantes de nuestra propia biografía no son "elegidas", sino que "nos las encontramos". Cierto que nuestras decisiones son relevantes, pero se entrecurzan con otras tantas circunstancias no elegidas. O desesperamos de la relevancia de nuestras decisiones -todo queda sumido en el devenir histórico que está fuera de mi dominio-, o "acepto", "asumo" el sentido de lo que no elijo, pero "encuentro en el camino".
La cuestión es ¿Qué postura adoptar ante lo que "sucede"? Fanatismo, cinismo y serenidad.
En cuanto al cinismo, os dije (creo) que los cínicos me dan miedo. La perspectiva que adopté respecto al cínico era la de su capacidad de mentir con la palabra y con el cuerpo. Aquí la mentira es "posición existencial" frente a la realidad. Tal vez se entienda aún más por qué hay que "huir" del cínico -Spaemann propone combatirlo si se dedica a hacer daño-.
Y nada más. Espero que os ayude a reflexionar...
lunes, 16 de mayo de 2011
martes, 10 de mayo de 2011
Capítulo 7 ¿Qué convierte una acción en buena?
Entramos en el penúltimo capítulo.
Está claro que, lo que de verdad queremos es el bien; está claro que "lo bueno" dice, primariamente, "hacer justicia a la realidad", siendo la primera realidad la que hemos de hacer justicia, las personas.
Ahora bien, hacer justicia a la realidad apela a la realidad y a la conciencia. Esta es la clave que se tratará en este capítulo. No hablamos de "valores", sino de acciones buenas: de acierto y de virtud. Todo lo que hemos dicho del valor tan sólo se refiere a nuestra captación del valor de la realidad y por tanto de nuestra sensibilidad en orden a "hacerle justicia". Creo que este punto es importante. La ética es, sobre todo, ética de la virtud. La virtud que hemos estudiado en este texto de modo directo es la justicia, indirectamente, la prudencia -la que estamos tratando ahora-; en los primeros capítulos fue la templanza y al fortaleza.
Tal vez se comprenda por qué, en el fondo, la educación en valores tiene limitaciones, puesto que no convierte las acciones en buenas... los valores no son acciones, sino apreciaciones de la realidad, ser capaz de captar en qué consiste hacer justicia a la realidad, pero aún ha de "hacerse".
Un cordial saludo
Está claro que, lo que de verdad queremos es el bien; está claro que "lo bueno" dice, primariamente, "hacer justicia a la realidad", siendo la primera realidad la que hemos de hacer justicia, las personas.
Ahora bien, hacer justicia a la realidad apela a la realidad y a la conciencia. Esta es la clave que se tratará en este capítulo. No hablamos de "valores", sino de acciones buenas: de acierto y de virtud. Todo lo que hemos dicho del valor tan sólo se refiere a nuestra captación del valor de la realidad y por tanto de nuestra sensibilidad en orden a "hacerle justicia". Creo que este punto es importante. La ética es, sobre todo, ética de la virtud. La virtud que hemos estudiado en este texto de modo directo es la justicia, indirectamente, la prudencia -la que estamos tratando ahora-; en los primeros capítulos fue la templanza y al fortaleza.
Tal vez se comprenda por qué, en el fondo, la educación en valores tiene limitaciones, puesto que no convierte las acciones en buenas... los valores no son acciones, sino apreciaciones de la realidad, ser capaz de captar en qué consiste hacer justicia a la realidad, pero aún ha de "hacerse".
Un cordial saludo
martes, 12 de abril de 2011
Capítulo 6: ¿Hay que seguir siempre la conciencia?
Seguimos con nuestros argumentos éticos para "animar" estos días. La pregunta que se plantea parece tener una solución sencilla: SI. Sin embargo, no será una respuesta completa si no se clarifica qué es la conciencia.
Os planteo que desarrolléis los argumentos por los que la sentencia puede conducir a error, por qué no es suficiente, por qué puede llevar a actuar injustamente. Tal vez a alguno este problema le resulte insólito ¿Acaso no hay que seguir la propia conciencia? Pero ¿Qué es la conciencia? ¿Qué es la "buena voluntad"? ¿Basta decir que tengo buena voluntad para acertar? ¿Es lo mismo que no me dejen actuar en conciencia a que me obliguen a actuar contra la propia conciencia? ¿Actuaba Hitler según su conciencia? La dificultad conduce a la solución: como siempre, al principio de solución, porque siguen quedando puertas abiertas.
Os planteo que desarrolléis los argumentos por los que la sentencia puede conducir a error, por qué no es suficiente, por qué puede llevar a actuar injustamente. Tal vez a alguno este problema le resulte insólito ¿Acaso no hay que seguir la propia conciencia? Pero ¿Qué es la conciencia? ¿Qué es la "buena voluntad"? ¿Basta decir que tengo buena voluntad para acertar? ¿Es lo mismo que no me dejen actuar en conciencia a que me obliguen a actuar contra la propia conciencia? ¿Actuaba Hitler según su conciencia? La dificultad conduce a la solución: como siempre, al principio de solución, porque siguen quedando puertas abiertas.
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viernes, 8 de abril de 2011
Capítulo 5 ¿El fin justifica los medios?
El capítulo que nos ocupa, subraya una de las máximas éticas por excelencia, de suerte que su aniquilación borra, creo, todo discurso ético. Sin embargo, es uno de los juicios más discutidos en nuestro entorno: podréis reconocerlo también a través del texto de Spaemann.
El marco conceptual es la dualidad que plantea Weber entre "ética de la convicción" y "ética de la responsabilidad". Analizar los argumentos de cada una de las posturas y ver dónde están sus límites será interesante. Quisiera que, en la medida de lo posible analizárais vuestros propios puntos de vista para "someter nuestros intereses, nuestros valores, a una medida externa a cada uno, objetiva". Es parte del interés de la asignatura.
El discurso intenta aproximarse aún más a "qué sea actuar bien", o "qué es lo bueno". De nuevo veremos que no es cuestión fácil, aunque se va acercando a algo claro: si no es fácil decir que algo -un acto concreto- se siempre bueno en cualquier circunstancia, sí podemos decir que hay actos que JAMÁS han de realizarse, bajo ningún concepto y en ninguna circunstancia. Esto, creo, comienza a clarificarse un poco más.
Un cordial saludo.
El marco conceptual es la dualidad que plantea Weber entre "ética de la convicción" y "ética de la responsabilidad". Analizar los argumentos de cada una de las posturas y ver dónde están sus límites será interesante. Quisiera que, en la medida de lo posible analizárais vuestros propios puntos de vista para "someter nuestros intereses, nuestros valores, a una medida externa a cada uno, objetiva". Es parte del interés de la asignatura.
El discurso intenta aproximarse aún más a "qué sea actuar bien", o "qué es lo bueno". De nuevo veremos que no es cuestión fácil, aunque se va acercando a algo claro: si no es fácil decir que algo -un acto concreto- se siempre bueno en cualquier circunstancia, sí podemos decir que hay actos que JAMÁS han de realizarse, bajo ningún concepto y en ninguna circunstancia. Esto, creo, comienza a clarificarse un poco más.
Un cordial saludo.
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viernes, 1 de abril de 2011
Capítulo 4 LA JUSTICIA
se inicia de modo "provocativo": "hablar de valoraciones de la realidad es un problema".
Interesante, ¿no?
Entiendo que el resto del capítulo intenta sacar a la luz cómo se ha intentado "hacer justicia" y qué objeciones pueden hacerse a cada uno de los intentos. Como siempre, con afán de dar un paso más en la dilucidación de "qué es lo que realmente queremos", "qué es lo bueno".
1. Porque dificulta el diálogoCada una de estas objeciones tiene argumentos que conducen a considerar que sólo si hablamos de "valoraciones de la realidad", podemos hablar, podemos aprender, podemos significar. Al fin y al cabo, buscamos "hacer justicia a la realidad"... ahora bien, la realidad primaria a la que debemos hacer justicia es "la realidad de los demás hombres". Pues bien: llamamos justicia a la disposición a someter nuestras actuaciones a esa norma: la realidad de los demás hombres.
2. Porque es dogmático
3. Porque, al fin y al cabo, es una cuestión de palabras.
Interesante, ¿no?
Entiendo que el resto del capítulo intenta sacar a la luz cómo se ha intentado "hacer justicia" y qué objeciones pueden hacerse a cada uno de los intentos. Como siempre, con afán de dar un paso más en la dilucidación de "qué es lo que realmente queremos", "qué es lo bueno".
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lunes, 21 de marzo de 2011
Capítulos 2 y 3
Este nuevo texto pone el dedo en una llaga importante: el hedonismo ¿Quién no se ha puesto alguna vez frente a estas tesis?
Un cordial saludo
Lo más interesante es que Spaemann se plantea las cosas "en serio", por lo que si alguien piensa que el hedonismo es lo correcto, debería serlo "hasta las últimas consecuencias". Pero ¿es esto posible?El siguiente capítulo arranca con una pregunta clave: ¿qué es lo que de verdad y en el fondo queremos? Después de aproximarnos a los primeros intentos de respuesta, concluimos que "lo que deseamos es justamente la realidad".
Si no lo es, en tal caso, no es un buen criterio para decidir "qué es lo que verdaderamente queremos".
Pero bueno, os dejo a vosotros los argumentos y la discusión. Eso sí, sería estupendo ir sacando conclusiones a la luz de los argumentos del texto, intentando ir más allá de lo que se piensa habitualmente.
Partiendo también del hedonismo -ya se ve que da para mucho- es posible caer en al cuenta de que hay una "jerarquía" de "placeres"; también es patente que existe una "jerarquía" en el preferir.Os dejo con los, a mi juicio, seis puntos del capítulo. Espero que todos podáis participar aquí y en el seminario.
Creo que las dos palabras clave son, precisamente esas: preferir -percepción del valor de la realidad- y jerarquía -condición de posibilidad del acto de elejir y de dialogar.
Un cordial saludo
lunes, 14 de marzo de 2011
¿Son relativos el bien y el mal?
La pregunta despierta interés por sí misma. Necesita poca explicación.
Sí necesitará un poco de contexto -por qué es necesario hacerla- y respuesta: si se contesta absolutamente que sí, nos encontramos en una situación difícil. En último término se trata de saber si es posible y necesario hacer ética filosófica....
Entiendo que el capítulo tiene, al menos, tres partes:
Un cordial saludo
Sí necesitará un poco de contexto -por qué es necesario hacerla- y respuesta: si se contesta absolutamente que sí, nos encontramos en una situación difícil. En último término se trata de saber si es posible y necesario hacer ética filosófica....
Entiendo que el capítulo tiene, al menos, tres partes:
1. PlanteamientoEspero vuestras síntesis, discusiones y conclusiones.
2. Explicación de lo obvio
3. Superación de las dos objeciones básicas.
Un cordial saludo
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