1. Porque dificulta el diálogoCada una de estas objeciones tiene argumentos que conducen a considerar que sólo si hablamos de "valoraciones de la realidad", podemos hablar, podemos aprender, podemos significar. Al fin y al cabo, buscamos "hacer justicia a la realidad"... ahora bien, la realidad primaria a la que debemos hacer justicia es "la realidad de los demás hombres". Pues bien: llamamos justicia a la disposición a someter nuestras actuaciones a esa norma: la realidad de los demás hombres.
2. Porque es dogmático
3. Porque, al fin y al cabo, es una cuestión de palabras.
Interesante, ¿no?
Entiendo que el resto del capítulo intenta sacar a la luz cómo se ha intentado "hacer justicia" y qué objeciones pueden hacerse a cada uno de los intentos. Como siempre, con afán de dar un paso más en la dilucidación de "qué es lo que realmente queremos", "qué es lo bueno".
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CAPITULO IV. JUSTICIA, O YO Y LOS OTROS
Tres son las objeciones que hacen a la fundamental importancia que el sentido de los valores tiene para el éxito de una vida:
1.“invocar la evidencia de los valores no contribuye ni a superar los conflictos ni a lograr un acuerdo; quien aduce unos valores de los que no puede en modo alguno haber participe a los demás, esta promoviendo mas bien un conflicto”
2.“hablar de los valores tiene algo de dogmático, de apodíctico. Un discurso responsable y científico debe limitarse a ser hipotético. También nuestras valoraciones debemos entenderlas como hipótesis que estamos dispuestos a revisar en cualquier momento, contrastándolas con la experiencia”. Aprender a valorar la experiencia significa que una determinada manera de actuar es mas apropiada que otra para alcanzar un fin. Quien no quiere algo, aquel a quien no se le ha revelado la importancia que algo tiene, el valor, ese no puede aprender.
3.“en realidad se trata de una cuestión de lenguaje o de análisis de lenguaje: tenemos un vocabulario para los valores y estamos ligados a el”. Esto viene a decir que solo poder hacer análisis de significado en aquellas palabras que aceptamos como dotadas de un significado.
La justicia es una virtud, una actitud del hombre. Es un valor determinado por la sociedad. Es el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones.
Vivir rectamente significa hacer justicia a la realidad, objetivar nuestros intereses, formarlos mediante el contenido valioso de la realidad. La educación debe hacer al hombre capaz de liberarse de la sensación del momento, capaz de hacer lo que quiera. Debe aprender a conducir su vida mas que a dejarse llevar.
Este conjunto de reglas tiene un fundamento cultural y en la mayoría de sociedades modernas, un fundamento formal: El fundamento cultural se basa en un consenso amplio en los individuos de una sociedad sobre lo bueno y lo malo, y otros aspectos prácticos de como deben organizarse las relaciones entre personas. Se supone que en toda sociedad humana, la mayoría de sus miembros tienen una concepción de lo justo, y se considera una virtud social el actuar de acuerdo con esa concepción. El fundamento formal es el codificado formalmente en varias disposiciones escritas, que son aplicadas por jueces y personas especialmente designadas, que tratan de ser imparciales con respecto a los miembros e instituciones de la sociedad y los conflictos que aparezcan en sus relaciones.
La justicia distributiva: Un aspecto interesante de la organización de las sociedades es cómo se detentan los recursos disponibles, los bienes producidos y la riqueza disponible. En principio, en la mayoría de sociedades se han manejado dos conceptos parcialmente incompatibles sobre qué es una distribución justa de los bienes y la riqueza: La justicia según la necesidad, sostiene aquellos que tienen mayores necesidades de un bien deben poseer asignaciones mayores. La justicia según el mérito, sostiene que aquellos que más contribuyen a la producción de bienes y riqueza deben tener también una mayor proporción de losmismos. En la práctica en las sociedades modernas los dos criterios de justicia distributiva coexisten en la asignación de recursos, aplicándose con mayor o menor prioridad uno u otro según el caso concreto.
Conciencia: conocimiento que el ser humano posee sobre sí mismo, sobre su existencia y su relación con el mundo. También es la capacidad de discernir entre el bien y el mal a partir de la cual se pueden juzgar los comportamientos.
“Hablar de conciencia es hablar de la dignidad del hombre, hablar de que no es un caso particular de algo general, ni el ejemplar de un género, sino que cada individuo como tal es ya una totalidad, es ya “lo universal”. Robert Spaemann
Opino que siempre hay que actuar según tu propia conciencia. Es muy difícil actuar bien para ti mismo y para los demás, y es muy arriesgado y complicado llegar a un punto medio donde lo que hagas no dañe, perjudique o moleste a nadie.
Por mucho respeto que tengamos a una persona, o por mucho que le apreciemos o nos aprecie, tenemos que actuar acorde con nuestra conciencia. La tranquilidad de haber actuado bien y tener la conciencia limpia es algo tan increíble que te hace sentir mejor persona y uno vive en paz y tranquilidad.
¿Es lo mismo que no me dejen actuar en conciencia a que me obliguen a actuar contra la propia conciencia?
Una cosa es que no me dejen actuar en conciencia, que no me dejan hacer algo y otra cosa es que me obliguen a actuar en contra de mi conciencia. Si no me dejan hacer nada no lo podría hacer, pero al obligarme a actuar en contra de mi conciencia, estarían violando mi voluntad y mi libertad. Sí que es verdad que en los dos casos estarían restringiendo mi libertad pero cuando te obligan a hacer algo y con ello actuar en contra de tu conciencia, creo que es mucho más perjudicial e hiriente hacia uno mismo.
¿Actuaba Hitler según su conciencia?
Personalmente, he estudiado, leído e investigado mucho sobre la historia de Hitler y Alemania en esa época. Se dice mucho que Adolf Hitler era un loco. Eso se debe en parte a que la mayoría de la gente se resiste a aceptar semejante grado de maldad como algo que no es sino consecuencia de una conducta psicótica.
Pero, ¿hasta qué punto estaba "loco" y en qué medida el mal que hizo puede ser atribuido a una enfermedad? Los delirios paranoicos de Hitler podrían ser considerados un síntoma de trastorno mental, pero no. Hitler tenía conciencia de lo que hacía y optó por hacerlo con arrogancia. Sabía lo que hacía y era consciente de sus actos pero opino que NO tenía conciencia del bien y el mal. No quería hacer un mundo mejor, ni mirar el bien de los demás. En realidad es difícil llegar a una conclusión porque hay diversas opiniones.
La justicia es una virtud, es decir, una actitud del hombre. La justicia puede ser exigida a todos, en todo momento y respecto de toda persona, ya que la exigencia de la justicia no requiere más que la relativización de las propias simpatías, deseos, preferencias e intereses. Cuando mi acción afecta los intereses de otro, no basta para justificarla el hecho de que sirva a mis propios intereses. Puede ser que mis intereses tengan preferencia; pero entonces no será porque sean míos sino porque son más importantes de acuerdo a su contenido.
El fenómeno en que se apoya toda justicia es el de la distribución o necesidad de bienes que son escasos.
La peculiar visión del futuro en Marx es que no se trata de hacer justicia, sino de crear un estado que no necesite más que coger: la tarifa universal cero.
Este estado se llama comunismo, y en él vale el principio: a cada uno según sus necesidades.
Marx pone bajo el dictacdo de la eficiencia el camino que conduce a ese fin; en él no cabe más medida que el principio de ka eficiencia.
Justicia es el reconocimiento de una simetría fundamental en relación con los hombres, justamente alí donde se trata de repartir bienes que son escasos. Simetría que no consiste en la simple igualdad de todos, sino en que las asimetrías deben ser justificadas.
La justicia es uno de los pilares de la personalidad madura más importante.
Se puede definir como la capacidad de reconocer a otra persona como otro yo.
Debemos hacer justicia a la realidad, objetivar nuestros intereses y formarlos mediante el contenido valioso de la realidad.
El hombre, como ser autónomo, debe ser capaz de aprender a conducir su vida y nunca dejarse llevar por las demás personas y debe ser capaz de ser justo con los demás.
Podemos decir que la justicia es una virtud, es decir, una actitud del hombre.
Cada persona no solo debe moverse por sus propios intereses, sino también por los intereses de las demás personas.
Por lo tanto llamamos justo a aquel que, en los conflictos de intereses, examina de que interés se trata y está dispuesto a pasar por alto de quien son los intereses, es decir, que se valora el interés más importante y aunque no sea suyo se realiza por mayor grado de importancia.
Como hemos dicho anteriormente, la Justicia es una virtud de los que disponen del poder, es decir, lo posen los más fuertes en la sociedad.
Otro aspecto a resaltar es la justicia distributiva según Aristóteles. Dice que tiene que ver con lo que es justo o correcto con respecto a la asignación de bienes en una sociedad.
Pero preguntémonos,¿Cuáles son los criterios distributivos más relevantes?
1. El derecho del más fuerte: el más fuerte de la sociedad es el que tiene el poder. Quizás el derecho y la posibilidad que el débil no posee en el mismo grado de pasar por alto sus propios intereses y poder ser justo.
Es inevitable que en una sociedad el más fuerte tenga el poder.
2. Los criterios de distribución son a voluntad: significa que la justicia tan solo significa que tienen validez general y que no son dictados por intereses subjetivos.
3. Igualdad proporcional: es el principio contrario que dice que todo depende de cada uno según su capacidad y según el trabajo que realicen.
Defiende que cada uno debe poseer lo suyo, y que no debe ser a todos por igual.
Dentro de esta debemos tener en cuenta que hay personas que no puedan ayudarse a sí mismo y por ello deben ser ayudados por los demás en la medida de sus necesidades. A eso se le llama actualmente ``Amor prójimo´´.
En mi opinión, la justicia se inicia de un modo provocativo ya que las personas objetivamos nuestros intereses y los formamos mediante el contenido valioso de la realidad. Cada persona tenemos intereses distintos y es muy posible que no coincidamos con los de los demás, por lo que cada persona quiere algo distinto al resto y se pide justicia para recibir aquello que pretendemos conseguir, esto causa un conflicto.
La justicia es indiscutible porque solo existe una, ante cualquier conflicto siempre se va a dar el beneficio esperado a una de las partes que participen, en mi opinión, no se puede repartir ya que alguna de las partes participantes no quedarían satisfechas con el acuerdo al que se ha llegado.
La riqueza de la realidad sólo se desvela mediante el lenguaje que nos une con los demás, la justicia puede dificultar el diálogo puesto que no todos tienen los mismos intereses y objetivos, como bien he dicho antes, y en el caso de que dos personas estén enfrentadas, cada una tendrá unos argumentos completamente opuestos por lo que cada persona esta más pendiente de defender sus argumentos que de intentar comprender al otro y se puede llegar a perder los “papeles”.
Tres son las objeciones que se hacen a la fundamental importancia que el sentido de los valores tiene para el éxito de una vida:
Primero: “Invocar la evidencia de los valores no contribuye ni a superar los conflictos ni a lograr un acuerdo; quien aduce unos valores de los que no puede en modo alguno hacer participe a los demás, está promoviendo más bien un conflicto”. Los valores pueden crear conflictos, pero constituyen un presuesto necesario para la superación de los mismos, ya que es imposible un acuerdo cuando los intereses chocan frontalmente y no existe posibilidad de determinar su rango.
Segundo: “Hablar de los valores tiene algo de dogmático, de apodíctico. Un discurso responsable y científico debe limitarse a ser hipotético. También nuestras valoraciones debemos entenderlas como hipótesis que estamos dispuestos a revisar en cualquier momento, contrastándolas con la experiencia”. Aprender de la experiencia significa que una determinada manera de actuar es más apropiada que otra para alcanzar un fin. Aquel a quien no se le ha revelado la importancia que algo tiene, el valor, ese no puede aprender.
Tercero: “En realidad se trata de una cuestión de lenguaje o de análisis de lenguaje: tenemos un vocabulario para los valores y estamos ligados a él”. El lenguaje no da acceso a las cualidades. Los lenguajes particularmente diferenciados en relación con las diversas cualidades posibilitan una experiencia, también particularmente diferenciada, de esas cualidades.
No hay ser humano sin los demás. Nadie puede vivir sin dar a su actuación, su comportamiento, un sentido que sea comprensible hasta cierto punto por los demás.
Denominamos justicia la disposición a someter la propia actuación a esa medida o norma justificativa.
La justicia es una virtud, una actitud del hombre. Es un valor determinado por la sociedad, el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones.
La justicia distributiva: Un aspecto interesante de la organización de las sociedades es cómo se detentan los recursos disponibles, los bienes producidos y la riqueza disponible. En la mayoría de sociedades se han manejado dos conceptos parcialmente incompatibles sobre qué es una distribución justa de los bienes y la riqueza: La justicia según la necesidad, sostiene aquellos que tienen mayores necesidades de un bien deben poseer asignaciones mayores. La justicia según el mérito: sostiene que aquellos que más contribuyen a la producción de bienes y riqueza deben tener también una mayor proporción de los mismos.
Cómo nos dice el capítulo, vivir rectamente significa hacer justicia a la realidad, objetivar nuestros intereses, formarlos mediante el contenidovalioso de la realidad. Como ya vimos, la educación debe hacer al hombre capaz de librarse de la sensación del momento, capaz de hacer lo que quiera. Debemos objetivar nuestros deseos e intereses, lo cuál,significa en primer lugar sujetarlos a una medida común, compararlos entre sí; sólo así será posible que nos podamos poner de acuerdo con nosotros mismos y con los demás acerca de los intereses en conflicto.
Llamamos justo aaquel que, en los conflictos de intereses, examinade qué intereses se trata y está dispuesto apasar por altode quiénson los intereses que están en liza.
La justicia es precisamente la virtud de los que disponen de poder: la virtud del más fuerte.
La justicia es, ante todo, un punto de vista en la distribución de los bienes escasos,en el ámbito de relaciones ya institucionalizadas; pero la justicia no crea esas relaciones. Nadie está obligado a prometer fidelidad a otro; pero si lo ha hecho, el otro tiene derecho aconfiar en su fidelidad.
Cierto es, no obstante, que cada hombre tiene unos deberes fundamentales de justicia para y con los demás por el simple hecho de pertenecer al género humano.
Capítulo IV. Justicia, o yo y los otros.
Tres son las objeciones que se hacen a la fundamental importancia que el sentido delos valores tiene para el éxito de una vida:
-"Invocar la evidencia de los valores no contribuye ni a superar los conflictos ni a lograr un acuerdo; quien aduce unos valores de los que no puede en modo alguno hacer partícipe a los demás, está promoviendomás bien un conflicto". Este punto explica que los valores pueden crear conflictos, pero constituyen un presupuesto necesario para la superación de los mismos.
-"Hablar de los valores tiene algo de dogmático, deapodíctico. Un discurso responsable y científico debe limitarse a ser hipotético. También nuestras valoraciones debemos entenderlas como hipótesis que estamos dispuestos a revisar en cualquier momento,contrastándolas con la experiencia". En este segundo punto quiere decir que una manera de actuar es más apropiada que otra para alcanzar un fin, y que aquel a quién no se le haya revelado la importancia que algo tiene,el valor, ese no puede aprender.
- "En realidad se trata de una cuestión de lenguaje o de análisis de lenguaje: tenemos un vocabulario para los valores y estamos ligados a él". En el tercer y último punto quiere decir que el lenguaje nos da acceso a las cualidades.
La justicia es una virtud, una actitud del hombre. Es un valor determinado por la sociedad. Es el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones.
Vivir rectamente significa hacer justicia a la realidad, objetivar nuestros intereses, formarlos mediante el contenido valioso de la realidad.
La educación debe hacer al hombre capaz de liberarse de la sensación del momento, capaz de hacer lo que quiera. Debe aprender a conducir su vida mas que a dejarse llevar.
El cuarto capítulo se inicia con tres objeciones hechas a la importancia que el sentido de los valores tiene para el éxito de una vida. La primera: “Invocar la evidencia de los valores no contribuye ni a superar los conflictos, (…) promoviendo más bien un conflicto”. La segunda: “Hablar de los valores tiene algo de dogmático, (…) nuestras valoraciones debemos entenderlas como hipótesis (…) contrastándolas con la experiencia”. Y la tercera: “En realidad se trata de una cuestión de lenguaje o de análisis de lenguaje (…)”. ¿Qué podemos responder a estas tres objeciones? En primer lugar, esto es lo que yo entiendo que quiere decir el autor del texto, juzgar una ética solo o preferentemente desde el punto de vista de la superación de los conflictos es algo que nunca se ha hecho. En segundo lugar la evidencia de los valores no es una hipótesis, sino presupuesto para la formación de hipótesis. Y en tercer lugar: sólo podemos hacer análisis de significado en las palabras que aceptamos como dotadas de un significado. El lenguaje nos da acceso a las cualidades. “Uno no sabe lo que la palabra bueno significa, si ese saber no tiene consecuencias para él” (Sócrates). Sigamos avanzando en estas reflexiones: vivir rectamente significa hacer justicia a la realidad, objetivar nuestros intereses y esto significa en primer lugar sujetarlos a una medida común, compararlos entre sí para poder ponernos de acuerdo con nosotros y con los demás pues la realidad a la que debemos hacer justicia es los demás hombres. Esto es bastante comprensible: el hombre es un ser social por naturaleza: no hay ser humano sin los demás. Todos damos a nuestra actuación un sentido susceptible de aprobación, de justificación, y denominamos justicia la disposición a someter la propia actuación a esa medida o norma justificativa. Es decir, la disposición de cada uno de nosotros a someter nuestra propia acción, nuestros intereses y deseos a la justificación y comprensión de los demás y esto se traduce en una actitud del hombre. Por tanto la justicia puede ser exigida a todos y será justo aquel que en un conflicto de intereses sea capaz de no pensar más que en el contenido y dejar de lado cuáles son sus intereses y cuáles son los del otro. Entonces estará siendo justo porque estará situando sus intereses al mismo nivel que los del prójimo para que ambos sean valorados en igualdad según su contenido y no utilizará el hecho de que sean sus propios intereses para ponerlos en una situación de superioridad en el momento de resolver el conflicto. Ciertamente esto no es fácil ya que conseguir lo que nos interesa a nosotros mismos suele ser una prioridad para nosotros puesto que nos beneficia. Por ello, muchas veces no queda otra solución que someterse a las leyes del Estado que podrán resolver el conflicto de forma imparcial. Aquí el autor nos habla de Marx y su visión del futuro. Para Marx no se trata de hacer justicia sino de crear un Estado que no necesita justicia y para él eso se consigue creando un estado de abundancia de modo que al no haber bienes escasos que necesiten ser repartidos justamente, no es necesaria la justicia. A cada uno según sus necesidades, su eficiencia o rendimiento. Pero yo no creo que se pueda prescindir de la justicia únicamente por el hecho de que se cree un estado en abundancia. La justicia es necesaria siempre. Se puede definir también como la virtud del más fuerte. Y además la justicia reside sobre todo en la imparcialidad, esto parece bastante lógico: si no se es imparcial es muy difícil ser justo.
Hay tres objeciones referentes a la importancia de los valores para lograr el éxito en la vida:
1) “Invocar la evidencia de los valores no contribuye ni a superar los conflictos ni a lograr un acuerdo; quien aduce unos valores de los que no puede en modo alguno hacer partícipe a los demás, está promoviendo más bien un conflicto”.
2) “Hablar de los valores tiene algo de dogmático, de apodíctico. Un discurso responsable y científico debe limitarse a ser hipotético. También nuestras valoraciones debemos entenderlas como hipótesis que estamos dispuestos a revisar en cualquier momento, contratándolas con la experiencia”.
3) “En realidad se trata de una cuestión de lenguaje o de análisis de lenguaje: tenemos un vocabulario para los valores y estamos ligados a él”.
Referente a la educación:
-Los alumnos han de ser capaces de no dejarse llevar, sino que deben aprender a conducir su vida.
-La tarea de la educación consiste en enseñar a objetivar nuestros deseos e intereses, es decir, comparándolos entre sí.
La comunicación se hace necesaria para poder expresar nuestros conflictos y así poder solucionarlos llegando a un acuerdo. De esta manera, llegamos a hacer justicia.
La justicia es una virtud, una actitud del hombre.
Una persona se la considera justa cuando, en los conflictos de intereses, examina de qué intereses se trata y no le importa de quiénes sean para darles preferencia. Si hubiera alguna duda o tentación, se sometería a las leyes del Estado.
Marx, dice que no se trata de hacer justicia. Propone el principio de la eficiencia: “a cada uno según sus capacidades, a cada uno según su eficiencia o rendimiento” .
Justicia :“es el reconocimiento de una simetría fundamental en relación con los hombres, justamente allí donde se trata de repartir bienes que son escasos”. No se trata de una simetría que contemple la igualdad de todos, sino que las asimetrías deben ser justificadas de manera que, todo el que esté dispuesto a pensar justamente, esté de acuerdo con ellas.
Justicia distributiva: surge a causa de las injusticias que realizan los que tienen una posición de poder, a los más débiles. Si este conjunto de relaciones fuera simétrico, no tendríamos problemas de justicia.
Hay dos tipos de criterios distributivos importantes:
– El de la fuerza que se impone (el criterio del más fuerte).
– La distribución puede hacerse dependiendo del gusto de cada uno.
Igualdad aritmética: que cada uno recibe lo mismo (Ej. Todos tienen la misma oportunidad para realizar una profesión, independientemente de su calificación). No es justo.
Igualdad proporcional: a cada uno según su capacidad y según su trabajo. Es decir, dar a cada uno lo suyo, y no a todos lo mismo. No acaba siendo del todo satisfactoria porque es difícil valorar el trabajo de cada uno.
Existe otra proporcionalidad que corresponde a una sociedad justa: la que está relacionada con las necesidades de una persona.
Sostiene que la persona que no puede ayudarse a sí misma, debe ayudar a los demás en la medida de lo posible. AMOR AL PRÓJIMO
Sobre la importancia de los valores en el éxito la vida hay tres objeciones:
1. "Invocar la evidencia de losvalores no contribuye ni a superar los conflictos ni a lograr un acuerdo; quien aduce unosvalores de los que no puede en modo alguno hacer partícipe a los demás, está promoviendomás bien un conflicto".
2. "Hablar de los valores tiene algo de dogmático, deapodíctico. Un discurso responsable y científico debe limitarse a ser hipotético. Tambiénnuestras valoraciones debemos entenderlas como hipótesis que estamos dispuestos a revisar en cualquier momento, contrastándolas con la experiencia".
3. "En realidad se trata de una cuestión de lenguaje o de análisis delenguaje: tenemos un vocabulario para los valores y estamos ligados a él".
La justicia es una virtud, es decir, una virtud del hombre. La justicia es necesaria en nuestra sociedad, ya que cuando alguien hace algo que afecta a los intereses de otras personas, la justicia intervendría viendo cual de esos intereses tienen preferencia siendo más importante su contenido. En este caso nos centrariamos de QUE INTERESES se tratan y no de QUIEN SON LOS INTERESES.
Otro aspecto a destacar es que no debemos ser siempre neutrales al no estar todas nuestras acciones sometidas a la justicia.
El principio de igualdad proporcional consiste en dar a cada uno lo suyo y no a todos lo mismo. Pero el problema surge en que medir para ver a quien se le da más y a quien menos. Platón concluyo que el único que podría realizar esta justicia sería Dios, siendo él el que puede juzgar el valor absoluto de cada persona y sus cualidades.
La proporcionalidad que se da en las sociedades justas es la que está en relación con las necesidades de la persona. Esta proporcionalidad consiste en ayudar en la medida de sus necesidades a las personas que no pueden ayudarse a sí mismas, no siendo injusto exigir a los demás cubrir esas necesidades. Esto hace referencia al amor al prójimo.
Justicia, o yo y los otros
En primer lugar: la justicia es reconocer a otro como yo (ni superior, ni inferior, es un igual).
Cómo se nombran en el texto, hay tres objeciones que se hacen con respecto a la importancia que tienen los valores para lograr el éxito en la vida:
1. “Invocar la evidencia de los valores no contribuye ni a superar los conflictos ni a lograr un acuerdo; quien aduce unos valores de los que no puede en modo alguno hacer partícipe a los demás, está promoviendo más bien un conflicto”.
En el caso de esta afirmación, la vida no sólo se basa en superar conflictos o provocarlos, si no que uno se propone sus propias metas y se pueden conseguir sin que suceda o sin que se produzca ningún conflicto. Los valores se loas marca uno, y para una buena socialización se deben compartir con los demás, estar de acuerdo.
2. “Hablar de los valores tiene algo de dogmático, de apodíctico. Un discurso responsable y científico debe limitarse a se hipotético. También nuestras valoraciones debemos entenderlas como hipótesis que estamos dispuestos a revisar en cualquier momento, contrastándolas con la experiencia”.
En esta afirmación podemos dar mayor importancia a “la experiencia”, aprendemos de la experiencia ya que cuando uno comete un error aprende y se da cuenta de lo que a hecho mal y así no vuelve a hacerlo mal, lo corrige, al igual que cuando alguien hace algo bien y le sale bien pues sabe que la próxima vez lo puede hacer así o incluso mejor.
3. “En realidad se trata de una cuestión de lenguaje o de análisis de lenguaje: tenemos un vocabulario para los valores y estamos ligados a él”.
En este caso no se trataría tanto de un objeción sino de de un análisis de las propias palabras hablando de valores, vocabulario y lenguaje.
Se supone que en toda sociedad humana, la mayoría de sus miembros tienen una concepción de lo justo, y se considera una virtud social el actuar de acuerdo con esa concepción.
Cada persona no solo debe moverse por sus propios intereses, sino también por los intereses de las demás personas.
Sin embargo, en mi opinión, la palabra justicia muchas veces es una utopía. Cada uno entiende por justicia lo que le conviene, es decir, siguiendo sus intereses plantea la justicia, pero no tiene en cuenta los intereses o el bien de los demás.
En una discusión, puede que las dos partes enfrentadas tengan algo de razón, pero hay que poner la justicia en un papel central antes que los intereses de cada uno.
Por lo tanto llamamos justo a aquel que, en los conflictos de intereses, examina de que interés se trata y está dispuesto a pasar por alto de quien son los intereses, es decir, que se valora el interés más importante y aunque no sea suyo se realiza por mayor grado de importancia.
El hombre, como ser autónomo, debe ser capaz de aprender a conducir su vida y nunca dejarse llevar por las demás personas y debe ser capaz de ser justo con los demás.
Como dice Aristóteles, la Justicia es una virtud de los que disponen del poder, es decir, lo posen los más fuertes en la sociedad.
Aunque este aspecto no sea la cara más real de nuestra sociedad, ya que los políticos y los que tienen altos cargos y poderes no siempre son precisamente justos. Por ello, la educación en la justicia es un tema muy importante para formar futuros cargos de poder que sepan llevar a la sociedad pero anteponiendo la justicia a sus intereses y propios beneficios.
Aristóteles también habla del amor al prójimo. Es decir, si una persona no puede ayudarse así mismo, debe ser ayudado por los demás. Esto no es solo un ideal cristiano, sino que es un tema social. En toda sociedad se necesita que unos se ayuden a otros para que exista una verdadera convivencia.
Tres son las objeciones que se hacen a la fundamental importancia que el sentido de los valores tiene para el éxito de una vida.
La primera dice: "Invocar la evidencia de los valores no contribuye ni a superar los conflictos ni a lograr un acuerdo; quien aduce unos valores de los que no puede en modo alguno hacer partícipe a los demás, está promoviendo más bien un conflicto".
La segunda afirma: "hablar de los valores tiene algo de dogmático, de apodíctico. Un discurso responsable y científico debe limitarse a ser hipotético. También nuestras valoraciones debemos entenderlas como hipótesis que estamos dispuestos a revisar en cualquier momento, contrastándolas con la experiencia".
Y por último la tercera dice: "en realidad se trata de una cuestión de lenguaje o de análisis de lenguaje: tenemos un vocabulario para los valores y estamos ligados a él".
La justicia es una virtud, una actitud del hombre. Es un valor determinado por la sociedad. Es el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones.
Vivir rectamente significa hacer justicia a la realidad, objetivar nuestros intereses, formarlos mediante el contenido valioso de la realidad. La educación debe hacer al hombre capaz de liberarse de la sensación del momento, capaz de hacer lo que quiera.
La conciencia en cambio es conocimiento que el ser humano posee sobre sí mismo, sobre su existencia y su relación con el mundo. También es la capacidad de discernir entre el bien y el mal a partir de la cual se pueden juzgar los comportamientos.
“Hablar de conciencia es hablar de la dignidad del hombre, hablar de que no es un caso particular de algo general, ni el ejemplar de un género, sino que cada individuo como tal es ya una totalidad, es ya “lo universal”. Dice Robert Spaemann.
En el texto e define justicia como el reconocimiento de una simetría fundamental en relación con los hombres, allí donde se trata de repartir bienes que son escasos. Esa simetría no consiste en la simple igualdad de todos sino en que las asimetrías deben ser justificadas. Sin esa simetría fundamental no existe justicia. No significa que cada uno reciba lo mismo, significa que el reparto de beneficos o cosas no se hagan de antemano y vayan a parar a determinadas personas. Aristóteles conoce dos clases de acciones sometidas a las exigencias de la justicia:el intercambio de bienes y el reparto de cargas y beneficios hecho por la autoridad.
Por la justicia de intercambios pensaba en la igualdad de los objetos del intercambio. El valor de los objetos depende de la apreciación de los interesados. Lo que viene a ser pago más cuando más interesado estoy(ej:las subastas). Es cierto que el precio funciona por la ley de oferta y demanda pero también es cierto que ese comete una injusticia al exigir un precio muy alto aprovechandose de una necesidad(usura). Respecto a al reparto de cargas hecho por la autoridad existe una respuesta extrema que dice que los criterios de distribución son a voluntad, la justicia está ahí porque tienen validez general y o son dictados por interes subjetivos.
Marx elabora un estado en el que todos sus miembros fuesen iguales, y eso les llevaba a la idea de que había justicia. Intentaba terminar con la lucha de clase negando unos derechos(propiedad privada etc)pero al negar esos derechos ya se estaba cometiendo una injusticia.
JUSTICIA, O YO Y LOS OTROS.
Tres son las objeciones que se hacen a la fundamental importancia que el sentido delos valores tiene para el éxito de una vida.
La primera dice así: "Invocar la evidencia de los valores no contribuye ni a superar los conflictos ni a lograr un acuerdo; quien aduce unosvalores de los que no puede en modo alguno hacer partícipe a los demás, está promoviendomás bien un conflicto".
La segunda objeción afirma: "hablar de los valores tiene algo de dogmático, deapodíctico. Un discurso responsable y científico debe limitarse a ser hipotético. Tambiénnuestras valoraciones debemos entenderlas como hipótesis que estamos dispuestos a revisar en cualquier momento, contrastándolas con la experiencia".
Tercera objeción: "en realidad se trata de una cuestión de lenguaje o de análisis delenguaje: tenemos un vocabulario para los valores y estamos ligados a él".
Por lo tanto a paritir de estas objeciones podemos afirmar que la justicia es una virtud, una acctitud que toma el hobre a partir de su forma de pensar, ver y vivir las cosas.
La justicia es un término muy extenso al que se le pueden adjudicar infinitas definiciones. No todas las perosnas tenemos el mismo pensamiento de la justicia, lo que para una persona puede ser justo para la otra todo lo contrario. Este término se parece en cierta medida al de el bien y el mal.
Como maestros debemos inculcar en nuestros alumnos la justicia, que sepan diferenciar perfectamente lo justo de lo injusto.
En primer lugar el capitulo nos habla de tres objeciones que se hacen a la importancia que tienen los valores para el éxito en la vida.
1º Los valores no ayudan a superar conflictos y tampoco logran acuerdos, a lo que podemos responder que los valores son presupuestos necesarios para superar esos conflictos y para llegar a una solución de los mismos.
2º Hablar de valores se entiende como algo dogmático, los valores hay que entenderlos como hipótesis que podamos revisar, sin embargo los valores no son hipótesis si no que son presupuestos para la formación de esas hipótesis.
3º Los valores son cuestión del lenguaje, es decir, sólo podemos analizar las palabras cargadas de un significado.
Para vivir rectamente debemos objetivar nuestros intereses. Unos intereses tienen preferencia por encima de otros en función del contenido que alberguen. Por lo tanto los intereses de los demás deben ser analizados y tendrán distinción por encima de los nuestros siempre que sean más importantes en cuanto a su contenido.
La persona justa es aquella que, ante un conflicto de intereses, actúa de manera imparcial, no se rige ni decide en función del “propietario” de esas preferencias, si no que procede de acuerdo a lo expuesto en el párrafo anterior (atendiendo al contenido).
El debate interior que se produce con este capítulo lo marca el mismo título “la justicia y yo o los otros”.
El hilo conductor de este seminario es dilucidar sobre qué es lo realmente bueno y por tanto qué es lo que realmente buscamos. Para ello toca pasar por el tema de este capítulo: la justicia. Creo que es evidente su importancia para el éxito en la vida. Personalmente me ha resultado complicado pensar a fondo sobre este tema para tocar fondo, realmente genera un conflicto.
Las tres objeciones que se exponen son:
1- La dificultad de llegar a acuerdos comunes, superar el conflicto; en definitiva el diálogo
2- La justicia es en cierta medida dogmatismo
3- Todo es cuestión de lenguaje; estamos ligados a un vocabulario.
Sin embargo hay ciertos argumentos que superan dichas objeciones y que encuentran una respuesta al sentido de la justicia. La primera idea que destacaría es que no hay ser humano sin los demás, de ahí, la importancia de objetivar intereses, poner medidas en común, compararlos entre sí. El lenguaje, los pensamientos y sentimientos se desarrollan a través de la comunicación y ésta se da gracias a los demás, a que vivimos en sociedad. Es visible que siempre se producen conflicto de intereses, sin embargo no basta para justificarlo que me sirve para mi interés. Puede que tenga preferencia, pero no porque sean míos sino porque son más importantes de contenido. La justicia es una disposición de someter la propia actuación a esa medida o norma justificativa; es una virtud y actitud del hombre. Nos debemos justicia a nosotros mismos y a los demás por el mero hecho de ser seres humanos.
A la hora de plantearnos qué es lo justo, caben dos respuestas extremas: la fuerza que se impone (la ley del más fuerte) o bien la distribución en función del gusto de cada uno. Hemos de saber que la justicia es imparcial pues nunca podrá dar gusto a todos. Platón se plantea ¿es justo lo que le conviene al justo o lo que él piensa que le conviene? ¿Qué es lo que de verdad resulta provechoso para el hombre? Y responde que para conocerlo hay que preguntarse y conocer qué es el hombre. Hacer justicia a la realidad es en cierta medida aprender a amar. La justicia humana nunca será perfecta precisamente por ese carácter de imparcialidad, por eso Platón alude a la justicia divina diciendo “solo Dios puede actuar de acuerdo con la justicia proporcional puesto que sólo Él puede juzgar el valor absoluto de cada uno y de cada una de sus prestaciones, Los hombres en cambio deberían mitigar las diversas normas en conflicto con el ingrediente de la igualdad aritmética, puesto que, de lo contrario, la justicia se convertiría muy fácilmente en injusticia. La pura sociedad de trabajo es tan injusta como la que lo ignora y no lo premia.”
CAPITULO IV
¿QUÉ ES LO JUSTO Y LO INJUSTO?
Justicia significa disposición a someter la propia actuación a una medida o norma justificativa, pero ante todo es una virtud, una actitud del hombre. Lo único que requiere es que exista una relativización de las simpatías los gustos, deseos, preferencias e intereses. Significa reconocimiento de una simetría fundamental y justificada en relación con los hombres. Significa ante todo imparcialidad en el uso de la norma correspondiente, pues justicia significa que el reparto de beneficios no esté dispuesto de ante mano ni vaya a favor de determinadas personas o grupos. Imparcialidad, por tener disposición de someterse a instancias imparciales, como podrían ser las leyes del Estado y la jurisdcción pública. Es virtud, pero virtud del más fuerte ya que el pobre se interesa por esa simetría por ser simplemente la mejor forma para poder mejorar su situación. En cuanto a esto, podría decirse que justicia significa privilegio de poder y saber repartir. Los más poderosos, tienen en sus manos ser justos o no serlo, pues tienen el poder de repartir o no repartir. Justicia significa control de la fuerza y de la división de poderes, pues no pertenece a la justicia que unos hombres estén a la merced de otros y dependan de que éstos sean hombres justos. Significa también, en parte, igualdad proporcional; es decir, a cada según su capacidad y según su trabajo, aunque aquí se plantee la pregunta de qué criterios utilizar para valorar el trabajo. Será únicamente Dios quien podrá juzgar el valor absoluto de cada uno y sus prestaciones por tanto será sólo Él quien podrá actuar de acuerdo a la justicia proporcional.
La injusticia, por su parte, consiste en aprovecharse de una necesidad, de una posición de dominio respecto a otro a quien se puede dominar, o de la ignorancia del otro.
Por tanto, podría decirse que una sociedad justo es aquella que está en relación con las necesidades de una persona. Aquel que no pueda ayudarse a sí mismo, deberá ser ayudado por los demás, por tanto, el primer principio de justicia vigente en una sociedad es el “amor al prójimo”. Podría decirse, que justo es aquel que en los conflictos de intereses, examina de qué intereses se trata y pasa por alto de quién son los intereses.
El primer párrafo del capitulo no lo he entendido muy bien, no entiendo lo que quiere decir "Invocar la evidencia de los valores no contribuye ni a superar los conflictos ni a lograr un acuerdo; quien aduce unos valores de los que no puede en modo alguno hacer partícipe a los demás, está promoviendo más bien un conflicto". Yo había entendido que te tienes que regir por tus valores, es decir, que no puedes pensar de una manera y luego actuar de otra, pero tras leer los ejemplos de Bach, Alban Berg, etc, me he dado cuenta de que no habla de eso y no acabo de entender lo que quiere decir. De la segunda objeción estoy muy de acuerdo, el hablar de los valores, de las experiencias siempre tiene algo dogmático, es decir, siempre aprendemos algo por muy pequeño que sea. Creo que eso no significa que una determinada manera de actuar es más apropiada que otra para alcanzar un fin. Creo que es bueno escuchar lo que la gente opina y observar lo que hacen y a partir de la manera de actuar y de hablar, de pensar de la gente, tú te puedes formar, adoptando aquello con lo que te sientas identificada e ignorando lo que no, por eso creo que puedes aprender mucho de las personas. La tercera objeción, o no la cabo de entender, o es que tampoco la veo, estoy de acuerdo en que solo podemos hacer análisis de significado en las palabras que aceptamos como dotadas de un significado.
El hombre debe vivir rectamente, es decir, hacer justicia a la realidad, debe aprender a conducir su vida y no dejarse llevar por ella.
No hay ser humano sin los demás (comunicación, lenguaje…) por eso cuando hablamos de justicia hablamos de hacer una justicia para todos. Denominamos justicia a la disposición a someter la propia actuación a esa medida o norma justificativa. Llamamos justo a aquel que, en los conflictos de intereses, examina de qué intereses se trata y está dispuesto a pasar por alto de quién son los intereses que están en liza. La justicia es una virtud, es decir, una actitud del hombre
No todas nuestras acciones están sometidas a la justicia. Aristóteles conocía dos clases de acciones interhumanas sometidas a las exigencias de la justicia: el intercambio de bienes (igualdad en el valor del intercambio o precio justo, que cada quien lo ve y hace de una manera u otra) y el reparto de cargas y beneficios hecho por la autoridad. Si los intercambios fueran aproximadamente simétricos, no habría problemas de justicia.
La conciencia es aquello por lo que las personas moderan sus apetitos vitales, es decir, es el motor que nos indica el buen o el mal camino de nuestras acciones y actuaciones, por ello actúa de mediadora entre el querer y el deber, diferenciando lo bueno de lo malo.Nos sirve de guía en nuestros caminos.
Hablando de conciencia hablamos también de dignidad ya que a medida que nosotros actuemos con conciencia, actuaremos con mayor dignidad, por lo tanto si hacemos oídos sordo de nuestra conciencia estaremos echando a perder nuestra dignidad como personas, es una elección libre, pero inmensamente importante y necesaria,y en la que debemos actuar atendiendo a lo que debemos y no tan solo a los impulsos del querer.
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